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Por Diego Torres

Hablar de migración nos obliga a reconocer la realidad, de que muchos migrantes que llegaron de manera irregular a Estados Unidos y que en la actualidad ya cuentan con su ciudadanía; poco a poco dejan de apoyar al Partido Demócrata y comienzan a respaldar el discurso xenófobo, que el Partido Republicano ha difundido en los últimos tiempos. Si bien es cierto que ninguno de los dos partidos se ha preocupado sinceramente por los latinos, una realidad es que en el Partido Demócrata siempre han impulsado más a la comunidad latina, incluso en la amnistía de 1986 impulsada por el partido Republicano cuando se logró regularizar a un sector muy importante de migrantes irregulares, esto se hizo con el fin de impulsar el crecimiento económico de Estados Unidos y el bienestar de los migrantes nunca fue algo que importara al gobierno de Ronald Reagan.

De igual manera, cada cuatro años con las campañas electorales los migrantes son utilizados para justificar números ante la ciudadanía. Miles de migrantes son detenidos y deportados a sus lugares de origen, lo cual no es casualidad que la frontera entre Estados Unidos y México continúe con esa porosidad tan característica, que permite a un número importante de migrantes pasar cada día; todo esto con el fin de asegurarse de que la mano de obra barata del migrante nunca falte en Estados Unidos.

Hablar de migración nos invita a reflexionar sobre el papel de las televisoras y los medios de comunicación privados al servicio de los más poderosos, los cuales están impulsando la candidatura de Donald Trump para que vuelva al gobierno y con ello asegurar negocios multimillonarios a costa de la explotación de los trabajadores. Tanto los ciudadanos estadounidenses como los migrantes son perjudicados, se utilizan a estos últimos para mantener salarios bajos a la población en general, lo que permite una mejor ganancia a los dueños de las empresas. En el caso de los medios de comunicación de México, la esperanza de que regrese Donald Trump a la presidencia es para contrarrestar el avance de lo que se ha dado por llamar la cuarta transformación en México y que la derecha, pueda recuperar los beneficios que los partidos políticos por tantos años sumergieron en la pobreza a la mayoría de los mexicanos. Todo esto con el fin de recuperar los jugosos contratos que les daban ganancias millonarias y que, desde el 2018 con el nuevo gobierno han dejado de percibir.

Hablar de migración es exponer los acuerdos incumplidos por parte de Estados Unidos y el gobierno mexicano desde 1994, donde con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, quedó como promesa el tratar el tema migrante en un futuro; y a más de 30 años de su firma, sigue siendo un tema pendiente. Sin embargo, los beneficios que Estados Unidos y Canadá obtuvieron con la firma de dicho tratado no han parado, si bien es cierto que México obtuvo beneficios, estos quedan muy por debajo cuando analizamos las perdidas, que son producto de los millones de mexicanos que han abandonado nuestro país para fortalecer la economía estadounidense; rezagando de esta manera el crecimiento de México que hasta el 2018 era prácticamente inexistente.

Hablar de migración es hablar de las ganancias monetarias que representan los migrantes. Ya se ha hablado de cómo el crimen organizado utiliza a los migrantes para expandir su enriquecimiento con el secuestro, el tráfico de humanos, la trata de personas y las diferentes violaciones a las que someten a los migrantes, en su trayecto desde sus lugares de origen hacia los Estados Unidos. Pero también dentro de Estados Unidos donde las empresas privadas se enriquecen a costa de los migrantes. Los centros de detención privados están abarrotados de inmigrantes que no dejan de llegar día con día, ya que ellos depositan fianzas para poder continuar sus procesos de regularización en libertad; procesos que en la mayoría de los casos se alargarán y después de años perderán. Una vez libres, a la mayoría se les instalan brazaletes electrónicos para poder localizarlos en todo momento. Dichos brazaletes no son gratuitos ya que los migrantes tienen que pagar por ellos.

Hablar de migración es denunciar el enorme retraso en las políticas migratorias que aseguren la defensa de los derechos de los migrantes, tanto en su camino hacia los Estados Unidos como una vez que regresan, ya sea por repatriación, deportación o de manera voluntaria. Todos los días, miles de migrantes son regresados a nuestro país y son víctimas de la delincuencia organizada, pero también del mismo sistema que los expulsó en primera instancia.

Hablar de migración es hablar de la diversificación que, con los años ha ido aumentando; mientras que en los años ochenta y noventa la mayoría de los migrantes que pasaban por territorio mexicano hacia Estados Unidos eran latinoamericanos y poco a poco, a partir del 2010 se ha comenzado a ver un incremento constante de personas que vienen de Europa, Asia y África. Todo esto debido a las políticas migratorias más duras que Europa está imponiendo para evitar que continúe creciendo la llegada de migrantes.

Hablar de migración es hablar de los esfuerzos que hace el actual gobierno de México para que por primera vez, Estados Unidos empiece a asumir su responsabilidad en la expulsión de migrantes de sus lugares de origen, por la nula inversión que hasta la fecha ha hecho para evitar que los migrantes salgan de sus comunidades; prefiriendo así invertir en medidas represoras como el endurecimiento de leyes o la expansión del muro fronterizo. Estas medidas solo benefician a los económicamente poderosos, siendo estos, los que de igual manera contribuyen en el fortalecimiento del crimen organizado; mediante la entrega de millones de dólares, producto de las compras que hacen sus ciudadanos por concepto de drogas, así como en el proveer de armamento al narcotráfico para que estos puedan defenderse de las autoridades mexicanas y con ello poder continuar con el suministro de estupefacientes a Estados Unidos.

Hablar de migración es exponer la violencia que sufren las mujeres y los menores de edad en su intento por alcanzar el sueño americano. En este tema, no hace falta hablar de migración, hace falta gritar y exigir por los derechos de las mujeres y los menores. Cada año la violencia contra las mujeres y menores aumenta, violencia que se acentúa en las mujeres migrantes, debido a su vulnerabilidad, ya que el hecho de ser migrantes les impide denunciar a sus agresores ya sea por miedo o por falta de tiempo, ya que la burocracia jurídica sigue siendo un gran problema en nuestro país.

Hablar de migración es informar a los millones de personas que están intentando dejar sus lugares de origen impulsados por la pobreza y la violencia, que al llegar a Estados Unidos las cosas no mejoraran. La situación económica en Estados Unidos está lejos de ser lo que fue antes del 2008. En la actualidad, los migrantes se enfrentan con el gran problema del desempleo; algunos gobiernos republicanos están imponiendo medidas que obligan a los empleadores a asegurarse de que sus trabajadores cuenten con la documentación necesaria; esto trae el problema de que aquellos migrantes que logran obtener algún trabajo son sobreexplotados, impidiéndoles lograr el objetivo de poder ahorrar dinero para regresarse a sus comunidades o poder enviar dinero a sus familiares. En el caso de los estados con gobiernos Demócratas, se están viendo con la problemática de poder atender la enorme cantidad de migrantes que les llegan cada día, muchos de ellos enviados desde estados Republicanos para no atenderlos, haciendo que se desestabilicen los estados Demócratas por la alta demanda de los servicios de su población más la de los migrantes; creando un caos en la población en general.

Hablar de migración es denunciar el avance del discurso xenófobo, racista y clasista de la derecha, no solo de Estados Unidos sino de todo el mundo. A principios del año 2023 se hablaba del repunte de la izquierda a nivel mundial, más sin embargo al término de ese mismo año, la derecha volvió a conseguir el poder en Argentina y empieza a ser cada vez más fuerte en Alemania y Francia; así como ya lo venía haciendo en Italia. No debemos de dudar que este discurso hará su aparición en México muy pronto.

Fuente: diegotorres72.com

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