HABLEMOS DE MIGRACIÓN

Por Diego Torres

Hablar de migración, en un mundo globalizado marcado por profundas desigualdades, nos obliga a analizar detenidamente las políticas de los gobiernos; tanto de los países de origen como tránsito y destino de los migrantes. Las decisiones de millones de personas de abandonar sus hogares, están estrechamente vinculadas a las condiciones socioeconómicas, políticas y ambientales de sus lugares de origen; así como a las promesas y desafíos que perciben de los países de destino.

Hablar de migración, nos obliga a denunciar las acciones injerencistas de Estados Unidos en todo el mundo, en especial en lo relacionado al reciente aumento en la migración que pasa por México; en especial de la población venezolana y cubana. Hoy en día, grandes sectores de la población cubana y venezolana, han optado por dejar sus tierras en busca del «sueño americano». La tragedia de estas personas, es utilizada por Estados Unidos, como pretexto para intentar dominar o derrocar a los gobiernos del mundo; si bien es cierto, que los malos gobernantes, han sido la característica de la región; la injerencia norteamericana, ha jugado un papel decisivo en la proliferación de la pobreza y la violencia en el mundo entero. El sistema migratorio es una herramienta más del imperialismo para expandir su dominio.

Hablar de migración en Cuba y Venezuela, implica denunciar el bloqueo por parte de Estados Unidos; el cual ha sumido a estas naciones, en una crisis económica extremadamente compleja. No sé puede ignorar el rechazo de buena parte de los venezolanos, al gobierno de Nicolás Maduro, pero tampoco se pueden cerrar los ojos, ante el intento de Estados Unidos, de imponer a un gobierno a modo que le permita apropiarse de los recursos de Venezuela, para beneficio propio y acentuar más la pobreza de los venezolanos.

Hablar de migración en México, nos lleva a reconocer los avances logrados, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ante las causas que originan la migración: la pobreza y la violencia.

Las pensiones a las personas adultas mayores, las becas para los jóvenes y el impulso al campo, representan avances significativos en comparación con lo realizado por gobiernos anteriores; tal fue el éxito, que la población mexicana voto de manera apabullante en favor de la continuidad de la 4T. Sin embargo, estos avances son insuficientes, comparados con el enorme rezago provocado por régimen neoliberal. La violencia en México, no continuó aumentando de manera exponencial; como sucedió desde el gobierno de Vicente Fox; pero este gobierno, solo logró detener ese crecimiento. Miles de familias siguen siendo expulsadas de sus lugares de origen y millones de personas continúan siendo víctimas del crimen organizado.

Hablar de migración, requiere que se denuncie, el poco interés que el gobierno muestra hacia la comunidad migrante; como ejemplo: la celebración del Día del Migrante por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, donde se mostró como un jefe de Estado que solo reconoce los flujos migratorios por la gran cantidad de remesas que envían; donde, más que un festejo para celebrar a los migrantes, celebro la diversidad cultural de México; una riqueza que los migrantes han llevado a Estados Unidos, pero que no refleja la importancia de los migrantes tanto para Mexico, como para Estados Unidos; donde radica el 97% de los migrantes mexicanos en el exterior. Así como las profundas problemáticas a las que se enfrentan nuestros paisanos.

Hablar de migración, nos lleva a analizar a fondo la participación ciudadana en la toma de decisiones que realmente beneficien a los más necesitados. La «Cuarta Transformación», se ha caracterizado por decir «por el bien de todos, primero los pobres». Y en lo que concierne a los migrantes, esta administración les falló. Termina un sexenio, en el que no se quiso atender a la demanda de los mexicanos en el exterior y cumplir con la promesa de convertir los consulados en procuradurías de justicia; no se logró y hay pocas esperanzas en que la situación cambie, la futura presidenta Claudia Sheinbaum, ha nombrado a Tatiana Clouthier como la encargada del Instituto de los Mexicanos en el Exterior; sin embargo, la responsabilidad de los consulados la delego al secretario de relaciones exteriores, el doctor Juan Ramón de la Fuente; personaje que dará continuidad a lo que históricamente, ha sido, el Servicio Exterior Mexicano.

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