DE LOS MÁRTIRES DE CHICAGO AL DESAFÍO CONTRA EL TRUMPISMO

Por Diego Torres

Hablar de migración, implica recordar las luchas históricas por derechos fundamentales. A fines de abril de 1886, un grupo de obreros explotados inició en Chicago, una huelga para lograr la jornada de 8 horas. El 1 de mayo, 200,000 personas marcharon, las protestas de extendieron a lo días 3 y 4 de mayo, las cuales fueron reprimidas violentamente. Al finalizar la manifestación del día 4, alguien arrojó una bomba, la cual mató a varios policías. 31 personas, fueron inicialmente detenidas, pero solo 8 de los líderes anarquistas (Adolph Fischer, Augusto Spies, Albert Parsons, George Engel, Louis Lingg, Michael Schwab, Samuel Fielden y Oscar Neebe) terminaron siendo acusados. Su lucha, aunque centrada en derechos laborales, sienta un precedente para las luchas migrantes actuales, donde la dignidad humana también está en juego. Hoy en Estados Unidos, no se necesita arrojar una bomba, ni matar policías: basta con participar en una protesta contra la violencia, hacia el pueblo palestino para ser arrestado.

Hablar de migración, exige denunciar las injusticias sistémicas. Tal como el 21 de junio de 1886, cuando comenzó un juicio amañado contra los acusados. Sin pruebas contundentes, el fiscal Grinnel declaró el 11 de agosto: “Estos hombres han sido seleccionados porque fueron líderes. […] ¡Declaradlos culpables, haced escarmiento con ellos!”. Este discurso, que buscaba criminalizar la disidencia, refleja la misma lógica usada hoy por el gobernó de Donald Trump, para estigmatizar a migrantes, presentándolos como amenazas, bajo la narrativa de la “invasión migrante”; acusándolos sin pruebas, de pertenecer a organizaciones terroristas para deportarlos sin juicio alguno.

Hablar de migración, nos recuerda que la opresión es un ciclo que se repite. El 28 de agosto de 1886, cinco de los acusados en el caso de Haymarket (Spies, Parsons, Fischer, Engel y Lingg) fueron condenados a muerte; mientras que Fielden y Schwab, recibieron penas de cadena perpetua. El 11 de noviembre de 1887, cuatro de ellos fueron ejecutados en la horca; Lingg, por su parte, murió en su celda un día antes, bajo circunstancias nunca aclaradas, como cientos de migrantes que mueren en los Centros de Detención de Estados Unidos. Estos «mártires de Chicago», se han convertido en un símbolo de resistencia contra la injusticia estatal y los gobiernos autoritarios; un legado que hoy resuena en las luchas contemporáneas, contra políticas antinmigrantes y la criminalización de los desplazados.

Hablar de migración, es conectar luchas globales. En julio de 1889, en el Primer Congreso de la Segunda Internacional Socialista, los partidos socialistas de Europa y Norteamérica, declararon el 1°  de mayo, como Día del Trabajador en homenaje a los mártires de Chicago y a las demandas laborales. Aunque en Estados Unidos se celebra el Labor Day en septiembre, desde hace décadas, las movilizaciones del 1° de Mayo, han recobrado fuerza en el país; especialmente ante el avance del Trumpismo donde, Donald Trump, lejos de abordar el descontento económico que lo impulsó al poder, profundizó la crisis con medidas como la guerra comercial; mediante aranceles unilaterales y la persecución sistemática de migrantes, tanto indocumentados como residentes legales. Estas políticas, no solo han agravado la precariedad laboral, sino que también reflejan un ataque contra comunidades desplazadas, vinculando así la explotación histórica de la clase obrera, con la opresión migrante actual.

Hablar de migración, es resistir al autoritarismo. El 5 de abril de 2025, diversas protestas en 50 estados, repudiaron a Trump. Este 1° de mayo 2025, como en 1886, el pueblo enfrenta un gobierno opresor. Aunque hoy no hay horcas, las amenazas son reales: alianzas con líderes como Bukele; quien convirtió El Salvador en un “campo de concentración” para disidentes, la cual podría extender la represión a ciudadanos estadounidenses.

Hablar de migración, es confrontar la crueldad institucional. Las redadas, las detenciones sin pruebas y deportaciones express de migrantes indocumentados; e incluso residentes legales, bajo el gobierno de Trump, en donde se violan derechos humanos,  con una saña que supera a la represión de 1886. No son actos de un “demente”, sino de una visión política que normaliza la violencia contra los vulnerables.

Hablar de migración, es construir solidaridad Transnacional. La marcha del 1° de mayo de 2025, une a trabajadores, migrantes y ciudadanos contra el Trumpismo y sus aliados: la derecha mexicana, medios de comunicación cómplices y países como El Salvador, Panamá o Costa Rica, que están recibiendo cientos de migrantes y que son incapaces de garantizar derechos a los mismos; son piezas clave de un entramado represivo, basado en el supremacismo racial.

Hablar de migración, es honrar el legado de “Los Mártires de Chicago”. Esta ciudad, que es epicentro de la lucha obrera y que hoy simboliza la unidad entre trabajadores y migrantes para derrotar al Trumpismo. Solo la solidaridad transfronteriza, sindical y popular puede frenar esta embestida.

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