MIGRANTES MUEREN BAJO CUSTODIA DE ICE
Por Diego Torres
Detenciones, deportaciones, Solicitudes de Asilo, cruces fronterizos, remesas, cifras de trabajadores temporales, migración de retorno
Veinte personas migrantes murieron mientras se encontraban bajo custodia de ICE. Las cifras revelan un patrón de negligencia y violencia institucional que se mantiene en el tiempo.
Según la National Public Radio (NPR), el 2025 se marcó como el año más mortífero para los migrantes en custodia de ICE, con un total de 20 personas fallecidas mientras estaban detenidas por esa agencia. Igualando el récord de 2005, año que tuvo el mismo número de fatalidades, pero aún por debajo del récord de 32 personas en 2004, durante la administración de George W. Bush.
Esta información sobre los decesos solo cubre las estadísticas hasta el mes de octubre. Y no son consideradas las muertes de los dos migrantes asesinados en los atentados en la instalación de ICE en Dallas; así como tampoco se considera la muerte del mexicano que perdió la vida a manos de un agente de ICE en Illinois.
Entre los migrantes que murieron en custodia de ICE, se encuentra el hondureño, Henry Ruiz Guillén de 29 años, el cual perdió la vida tres días después de la toma de posesión de Trump; su muerte ocurrió el 23 de enero, en el centro de detención Krome Service Processing Center, en Miami, Florida. Fue detenido por violencia doméstica. Al momento de su detención no tenía antecedentes médicos documentados, en las evaluaciones iniciales no mostró padecimientos, sin embargo, a los pocos días comenzó con episodios de mareos persistentes, a los cuales le siguieron caídas recurrentes, convulsiones, confusión severa, psicosis, hipernatremia, rabdomiólisis y deterioro neurológico progresivo. Fue trasladado en múltiples ocasiones a hospitales externos. Finalmente murió de una emergencia respiratoria en un hospital externo, tras semanas de deterioro físico y mental profundo.
Otro de los casos, es el de Serawit Gezahegn Dejen, de 45 años de edad, proveniente de Etiopía, el cual murió el 29 de enero en el centro de detención Eloy, de Arizona. Durante su chequeo de ingreso, negó enfermedades previas, pero durante su detención presentó dolor lumbar persistente, pérdida de peso significativa, fatiga extrema y taquicardia. Fue diagnosticado tardíamente con linfoma probable, neumonía, sepsis y tuberculosis. Más tarde sufrió un evento cerebrovascular y fallo respiratorio. Ingresó a cuidados intensivos y permaneció con soporte vital, el cual una vez retirado con el consentimiento familiar, permitió su fallecimiento.
Un caso más es el de Maksym Chernyak, de 44 años de edad y nacionalidad ucraniana, quien murió el 20 de febrero en el Krome Processing Center, en Florida. Maksym fue detenido por cargos de agresión con daño corporal. Al igual que otros casos, durante su ingreso negó antecedentes médicos y su evaluación inicial fue normal. Solo unas semanas después, presentó síntomas respiratorios leves, sin embargo súbitamente presentó: convulsiones múltiples, vómitos con sangre, pupilas no reactivas y signos neurológicos graves. Se le diagnosticó hemorragia cerebral y fue colocado en protocolo de muerte cerebral, se le declaró muerto por un deterioro neurológico irreversible en un hospital externo.
También está el caso de Brayan Rayo, de 27 años de edad y nacionalidad colombiana, falleció el 8 abril en el Phelps County Jail, en Missouri, bajo custodia de ICE. Su detención se debió a cargos previos por delitos patrimoniales. A su ingreso presentaba ansiedad y antecedentes de soplo cardíaco, sin información sobre atención especializada. A pesar de que se hicieron solicitudes de atención de salud mental, estas fueron reprogramadas o canceladas. A Brayan se le encontró en su celda inconsciente con una sábana alrededor del cuello. Tras su hospitalización se le declaró con muerte cerebral y unas horas después falleció.
Asimismo, el caso del vietnamita Nhon Nguyen, de 55 años que murió el 16 de abril en el Paso Processing Center. Su detención se debió a una reactivación de un proceso migratorio por antecedentes penales previos. Al ingresar al centro de detención, mostró un estado mental alterado, incapacidad para realizar actividades básicas y marcha anormal. Ya en custodia, desarrolló encefalopatía, demencia progresiva, úlceras por presión, insuficiencia respiratoria y dependencia total. Tuvo que ser transferido repetidamente entre centros médicos sin recuperación funcional y perdió la vida en un hospital de cuidados prolongados.
A la lista se suma el caso de la haitiana de 44 años Marie Ange Blaise, la cual perdió la vida el 25 de abril, estando bajo custodia en el centro de detención Broward Transitional Center, en Florida. Su arresto fue el resultado de un procedimiento migratorio administrativo, sin cargos penales. Al momento de su fichaje, mostraba hipertensión crónica y deterioro renal documentado. Se le encontró inconsciente en su celda, no respondió a maniobras de reanimación y fue declarada muerta.
Finalmente, está el caso del mexicano Abelardo Avellaneda Delgado, de 68 años, quien fue detenido el 10 de abril por ICE. Su detención se debió a la reactivación de una orden de deportación emitida por un juez desde 1990. Abelardo estuvo más de un mes preso en la prisión del condado de Lowndes. Fue al momento de ser transferido al centro de detención Stewart, en Lumpkin, Georgia. Cuando presentó problemas de salud y fue necesario llamar a los servicios médicos de emergencia. Al momento de arribar, los paramédicos encontraron al paciente sin pulso y minutos después fue declarado muerto.
Estos son sólo algunos de los casos documentados en este 2025. Hasta la fecha, la página oficial de ICE indica que toda muerte ocurrida bajo su custodia debe ser informada en las primeras 12 horas. El último informe en su sitio web, corresponde al mes de septiembre.
Las condiciones del trato a los migrantes en custodia de ICE han sido denunciadas por muchos años y más en estos primeros meses del gobierno de Donald Trump. A pesar de ello, la violencia hacia los migrantes por parte de ICE no disminuye.
Para la reflexión: El panorama hacia el futuro es alarmante, durante la primera administración de Donald Trump, el número de migrantes que murieron en custodia de ICE fue de 11 en 2017 y 2018, 3 en 2019 y 16 en 2020, estas cifras son superiores a las registradas durante la administración de Joe Biden, lo que nos presenta un panorama sombrío para el resto de este gobierno abiertamente xenófobo.

Deja un comentario