Desplazamiento y niñez migrante: Palestina, Mediterráneo y México ante la indiferencia mundial
Por Diego Torres
El panorama mundial de la migración, es amplio. Mientras que, en los corredores hacia Estados Unidos se ha registrado una disminución a partir de la llegada de Donald Trump al gobierno de Estados Unidos, en lo que respecta a las rutas del Mediterráneo, los flujos se mantienen constantes y la peligrosidad sigue siendo extrema.
Un factor que en ocasiones se pasa por alto, es que, para entender la migración, no solo se debe ver como la movilidad humana. También se necesita atender las condiciones que la causan: la pobreza, los desplazamientos por violencia y conflictos armados, así como el cambio climático. A esto, debemos sumar dos factores decisivos: el tránsito por las rutas y la llegada de los migrantes a sus lugares de destino, además de su retorno.
La pobreza es una de las causas centrales de la migración, pero no siempre actúa sola, ni se explica por sí misma en todos los desplazamientos. Con las dificultades de poder emigrar a los países de destino —y con lo caro y peligroso que se ha vuelto migrar— millones de personas, que viven en pobreza extrema, no han podido contemplar la migración, como salida a su situación. Pero cuando llega la violencia o algún conflicto armado, no hay otra opción más que desplazarse hacia cualquier lugar que pueda brindar refugio y permita conservar la vida.
Desplazamiento y genocidio ante la indiferencia mundial
El caso más extremo y significativo de la deshumanización de los intereses imperialistas que gobiernan nuestro planeta, se localiza en Palestina. Entre el 7 de octubre de 2023 y el 3 de febrero de 2026, UNICEF reportó más de 21 mil niños muertos y por lo menos 44 mil heridos, producto de los ataques de Israel a la Franja de Gaza. Estas acciones, ocasionaron el desplazamiento de alrededor de 1.9 millones de personas. UNICEF señaló, que más de un millón de menores requerían apoyo psicosocial.
En marzo de 2025, UNICEF reportó que, tras un rompimiento más al alto al fuego en Palestina, en los primeros diez días los bombardeos y ataques de Israel, resultaron en la muerte de 332 niños y 609 resultaron heridos. En ese contexto, a finales de 2025, varios gobiernos reconocieron como genocidio la situación en Gaza; la misma presidenta Claudia Sheinbaum lo declaró en el espacio de comunicación de la presidencia el 25 de septiembre del año en curso.
En ese contexto, Israel declaró un alto al fuego; sin embargo, UNICEF informó que, a pesar de este cese de hostilidades que inició el 10 de octubre, al cierre de 2025 se reportaron 529 muertes más, incluyendo a más de 125 niños palestinos.
Para marzo de 2026, la misma organización maneja números de 673 palestinos muertos; en el caso de los menores, solo informa que son cientos, sin dar un número exacto. Todo esto ante el silencio de las naciones del mundo, que han antepuesto la dependencia económica, sobre la vida de los más vulnerables. Lo que nos da una clara visión de la enorme desventaja, que padecen los migrantes en todo el mundo.
Menores en la ruta del Mediterráneo
Los flujos migratorios más visibles en los medios de comunicación, suelen ser los que se dirigen hacia Estados Unidos; sin embargo, las rutas hacia la Unión Europea desde hace varios años, se han caracterizado por ser de las más concurridas, así como de las más peligrosas. Peligro que aumenta de manera significativa, cuando se habla de niñas, niños y adolescentes sin acompañamiento.
En 2024, la migración infantil con destino en Europa, se enfocó hacia Grecia, Italia, España, Bulgaria, Chipre y Malta, registrando una llegada a esos países, de más de 41 mil menores migrantes, de los cuales el 51% eran menores sin acompañamiento. En un documento publicado, en conjunto entre UNICEF, ACNUR y OIM informaron que, en ese año, más de 265 mil niños buscaron protección internacional en Europa.
Asimismo, la ACNUR registró en 2024, más de 3 mil muertos o desaparecidos y para 2025, pese a que las llegadas aumentaron, las muertes mostraron una leve disminución, contabilizando en poco menos de 3 mil. Pero esta disminución fue temporal: hasta febrero de 2026, la OIM reportó 606 personas muertas o desaparecidas en el Mediterráneo, una de las peores cifras para un inicio de año, dentro de los más recientes. Pese a que el número de menores no ha sido reportado aún, esta alza de muertos y desaparecidos inevitablemente se reflejará en los menores también.
El futuro de los migrantes, en general, en la ruta del Mediterráneo es extremadamente peligroso y más cuando vemos que los gobiernos mundiales, continúan buscando formas de reprimir la migración, en lugar de atender las causas que la originan. Esto traerá aún más sufrimiento y muerte a los migrantes, en especial a los menores no acompañados.
México y los menores migrantes no acompañados
Uno de los tantos rostros de la migración, es la situación en que muchos migrantes enfrentan hoy en México: el “estancamiento”. Han quedado atrapados; no pueden continuar su camino hacia el norte y tampoco pueden regresar de donde salieron.
La UNICEF, reportó que entre enero y agosto de 2024, transitaron por el país poco más de 925 mil migrantes en situación irregular. De estos, por lo menos 108 mil fueron niñas, niños y adolescentes y 4,383 lo hacían sin el acompañamiento de un adulto.
Si bien, entre enero y junio de 2025 la misma organización, registró una caída del 83% en los flujos migratorios —lo que representa aproximadamente 119 mil migrantes—, de los que alrededor de 11 mil son menores sin acompañamiento, un número ligeramente por debajo de los registrados un año antes, pero que sigue siendo alarmante.
Esta información es significativa, porque nos da un panorama de las dificultades para el gobierno de México para atender a estos menores. Ya que, no solo se deben considerar las llegadas de los migrantes; sino también que muchos de esos migrantes no continuarán su camino hacia el norte: quedarán varados en nuestro país, lo que podría representar un problema severo.
Actualmente, la Secretaría de Gobernación reporta que, de enero a junio de 2025, los Oficiales de Protección a la Infancia, han brindado atención a más de 35 mil niñas, niños y adolescentes migrantes extranjeros, de los cuales, por lo menos 2 mil eran no acompañados, además de casi 6 mil niñas, niños y adolescentes mexicanos repatriados no acompañados.
El problema de la migración, se acentúa cuando se trata de menores migrantes sin acompañamiento. Serán afectados por los conflictos armados, el recrudecimiento de la violencia en zonas marginadas, la pobreza sistémica y el cambio climático, que no disminuirán en el corto plazo. Las medidas que tanto naciones como organismos defensores de los migrantes han venido implementando, siguen siendo insuficientes.
A pesar de que los flujos migratorios, han mostrado una tendencia a la baja en el continente americano; así como una disminución mínima hacia Europa, la realidad es que el recrudecimiento de los conflictos armados, la pobreza extrema y el cambio climático mantienen su aumento desde hace varios años. Lo que traerá consigo, un repunte de los flujos migratorios nuevamente en el corto plazo y con ello, el aumento del abuso y sufrimiento, así como de muertes de niñas, niños y adolescentes migrantes, en especial los que viajan sin acompañamiento.
La niñez sin acompañamiento se convierte en el termómetro moral de nuestra época.

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