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El desplazamiento forzado y la descomposición del mundo moderno 

Por Diego Torres

El desplazamiento forzado a nivel mundial, es una realidad que nos permite ver la descomposición del mundo moderno. Las guerras que simplemente no cesan, los conflictos armados, tanto a nivel internacional como de manera interna, las persecuciones políticas, la pobreza y las catástrofes climáticas expulsan a millones de personas de sus comunidades, obligándolas a buscar refugio en otros países.

Actualmente, ACNUR estima que hay más de 117 millones de personas desplazadas a nivel mundial, de las cuales más de 42 millones, ya se encuentran refugiadas; pero más de 67 millones, solo han sido desplazadas internamente dentro de sus países. Muchas de estas personas, se sumarán a las casi 9 millones, que ya se encuentran solicitando asilo y viven con la incertidumbre de no saber si serán protegidas o si se verán obligadas a buscar otra forma de evitar regresar a sus países, aunque eso signifique internarse irregularmente donde puedan.

En Estados Unidos, las políticas xenófobas de Trump, han afectado el asilo y el refugio. Miles de personas, que ya se encontraban en espera de la recepción formal de sus casos para iniciar su proceso de asilo dentro de territorio estadounidense, vieron derrumbados sus sueños al momento en que Trump inició su gobierno. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza informó, el mismo 20 de enero de 2025, la terminación de la función de citas de CBP One, implementada durante la administración Biden, además de la cancelación de las citas existentes. También los medios han documentado que, en lo que va del gobierno trumpista, uno de los objetivos principales de la agencia ICE para detener y deportar, han sido aquellas personas que estaban en trámite para la obtención de un estatus regular, muchos de ellos potenciales beneficiarios de asilo.

Esta política restrictiva contra el asilo y el refugio también se da en Canadá, donde el número de casos rechazados no es tan alto como el de Estados Unidos; sin embargo, el número de casos que terminan con éxito sigue siendo demasiado bajo. Según datos de la IRB de Canadá, hay cifras relevantes: de los más de 14 mil casos recibidos de personas haitianas, solo se aceptan menos de 5 mil; más significativo es el caso de las personas provenientes de la India, que llega a casi los 18 mil casos, de los cuales solo se aceptan alrededor de 2 mil. En el caso de los mexicanos, de poco más de 5 mil solicitudes, se aceptan alrededor de 3 mil. Colombia aparece como una excepción, con un número alto de casos aceptados frente a los recibidos, rompiendo con la regla general del rechazo de casos.

México, no es ajeno al problema de los desplazamientos. En especial desde la llamada “guerra contra el narco”, iniciada en el gobierno de Felipe Calderón; esa decisión metió al país en una violencia que se ha prolongado hasta nuestros días, expulsando a personas de sus comunidades e incluso obligando a éxodos poco comunes, como el de familias mexicanas de Chiapas que en agosto de 2025, se vieron obligadas a buscar refugio en Guatemala. Donde, 161 mexicanos recibieron por parte del Instituto Guatemalteco de Migración la permanencia por razones humanitarias.

La implementación de la aplicación CBP One, en Estados Unidos, afectó los flujos migratorios en toda la región y México, comenzó a recibir a migrantes que se internaban en nuestro país en camino hacia Estados Unidos. Con la cancelación de este programa, miles de migrantes quedaron varados en territorio mexicano y comenzaron a solicitar refugio en México, para no ser devueltos a sus países de origen.

La COMAR registró en 2023, 140 mil solicitudes de asilo. En 2024, la cifra bajó a casi 79 mil; sin embargo, México se mantuvo entre los diez países con más solicitudes de asilo a nivel mundial. Esto consolida a México, como un país de destino migratorio.

A diferencia de los países de América, Europa parece entender mejor una parte del fenómeno migratorio y, en especial, el desplazamiento del que son objeto millones de personas. Las personas no dejan sus comunidades por gusto. Existen razones que las obligan a partir en busca de subsistencia, protección y un lugar donde puedan vivir sin miedo. A pesar de que muchas de las personas que han recibido asilo en Europa, provienen de la misma Europa, una parte importante también proviene de África. Y lo grave es que, si se compara el número de personas que salen de África hacia Europa, con las que se encuentran desplazadas dentro del mismo continente, lo que llega a Europa apenas muestra una pequeña parte de la tragedia. El IDMC estima que, tan solo en África subsahariana hubo 17.3 millones de desplazamientos internos en 2025 y que 31.7 millones de personas siguen desplazadas dentro de esa región al cierre del año.

El desplazamiento forzado, no es una decisión libre; es la consecuencia de guerras, violencia, pobreza y políticas migratorias fallidas. La baja tasa de aceptación de casos de asilo, es una clara muestra de la indiferencia mundial ante el dolor humano.

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