Bienvenidos a este Blog
Los invito a que juntos propongamos, analicemos e impulsemos los cambios que permitan que México alcance la grandeza nacional que, como individuos, ya hemos demostrado. No existe razón alguna para que solo triunfemos individualmente y no en lo colectivo. Dejemos atrás el complejo de que como nación no podemos. Si bien es cierto que aún nos falta mucho camino por recorrer, también lo es que ya hemos avanzado, y estamos en condiciones de emprender el vuelo.
Dejemos de ser aquellos que esperan que todo lo resuelva el Gobierno, Dios o algún ente divino al que podamos culpar cuando las cosas salen mal. El verdadero cambio está en nosotros. La sociedad se compone de personas, y si la mayoría camina hacia adelante, esa será la dirección en la que el país se mueva. Es cierto que somos más los buenos, y tenemos que hacernos ver, valer y respetar.
Quiero, por medio de este blog, hablar de nosotros como corresponsables de los vicios que nos aquejan, pero también como factores de cambio para mejorar. Hablar del gobierno mexicano y su responsabilidad en el deterioro de la vida del país, y de Estados Unidos y su malintencionado juego en la relación con México.
Mi intención es que, a través de sus comentarios, pueda enriquecer mi criterio y así contribuir a un cambio positivo para México. Y, con algo de suerte, que ustedes también encuentren aquí razones para transformar su propia visión.
Una reflexión que sigue vigente
Este blog inició en 2012 y, al día de hoy, sigo persiguiendo el mismo propósito. En aquel entonces escribí lo siguiente, y si le cambio las fechas y los nombres, los problemas a los que nos enfrentamos siguen siendo los mismos:
“Por fin 2012 y la oportunidad de elegir presidente. Veremos a lo largo de estos meses cómo se desarrolla el juego político en México: más promesas que no serán cumplidas, el peligro de la continuidad de la decadencia del PAN, el peligro del retorno de la dictadura del PRI y el peligro de la inestabilidad del PRD.
Por fin la ciudadanía tomará parte activa, no solo en la elección de su presidente, sino también en la supervisión de que este haga bien su trabajo. La solución del verdadero cambio en México está en su población. Ya vimos que no bastó con elegir a Vicente Fox para hacer valer el cambio, ni bastará con permitir el retorno del PRI o la consumación de la lucha de la izquierda. Los mexicanos tenemos que formar parte activa del cambio, y el primer paso es elegir bien, informándonos mejor sobre lo que ofrece cada candidato y cómo lo va a lograr. No dejándonos llevar por lo que diga Televisa o TV Azteca. Debemos tomar seriamente esta elección: no podemos tener seis años más de lo mismo.”
Después de la primera etapa de la 4T
Esa reflexión, escrita hace más de una década, sigue teniendo vigencia. Sin embargo, hoy también debemos reconocer que en 2018 algo cambió. Gracias al voto de más de 30 millones de mexicanas y mexicanos, logramos darle la victoria a Andrés Manuel López Obrador, líder del partido Morena y de la ideología obradorista.
Su llegada al poder, con resultados positivos para la mayoría, ha desmentido muchas de las mentiras propagadas durante años sobre su pensamiento y su supuesta amenaza para el país. Con hechos ha demostrado que sí se puede gobernar con principios, desde abajo y para el pueblo.
Después de esta primera etapa de la Cuarta Transformación, nuestra responsabilidad como ciudadanos conscientes es continuar construyendo un proyecto de nación digno, justo y profundamente humano. La transformación no es un sexenio ni una persona; es un proceso histórico que debemos sostener y profundizar con organización, participación y convicción.
La ideología obradorista de No mentir, no robar y no traicionar debe prevalecer, y el principio que debe seguir guiando nuestra acción es claro:
