El Juego de la Muerte


¿Qué poder tiene la televisión en nuestras vidas diarias? ¿Qué tanto se nos manipula y se nos impone la manera de vestir, actuar, hablar y hasta de pensar?

Hace años me encontré con este video y lo difundí entre amigos, creo que no muchos lo vieron porque está muy largo y para estar viendo algo por mucho tiempo están mejores las novelas y el fútbol.  Hoy he decidido intentar nuevamente el compartir este video con la esperanza de que esta vez  sea mejor recibido.

Tengo fé y no pierdo la esperanza de que aún estemos a tiempo y  La Señorita Laura pueda rescatarnos.

El Peligro Del Avance Tecnológico


En los últimos años los avances en el ámbito tecnológico han superado por mucho lo que algún día se pudieron imaginar.  Año tras año se nos presenta una versión nueva tanto de software como de  hardware que en el mejor de los casos es un cambio mínimo de la versión anterior, pero en otros el avance es mayor, tanto así que si bien requiere de un menor  conocimiento por parte del usuario para su uso, también es cierto que requiere de un equipo mas sofisticado para el desarrollo de sus aplicaciones, lo que lleva a un aumento del valor comercial de dicho producto, abriendo con esto la brecha que separa a los ricos de los pobres, tanto dentro de cada sociedad, como a nivel global entre países.

Tan solo un ejemplo que representa claramente este problema es el de los teléfonos celulares, los cuales mas tardan en salir a la venta, que el tiempo en lo que se empieza a especular cuando será la salida de la próxima versión. En el otro extremo está lo alarmante, los avances tecnológicos que se están desarrollando en el ámbito de la medicina, o en la generación de fuentes de energía limpia. Estos avances que se están llevando acabo en países desarrollados ponen en peligro a los demás países, pues si bien es cierto que son avances que pudiesen beneficiar a la población en general, los precios para poder acceder a ellos no están al alcance de dicha población. Solo unos pocos se benefician de estos avances, y estos por supuesto, son los más ricos. La única manera en que los pobres pueden acceder a estos avances es por medio de sus gobiernos, los cuales pagan más de lo que gastarían en impulsar dentro de sus propios países el desarrollo en este ámbito.

Si no se cambia esta tendencia de dejar que solo los países desarrollados sean los que invierten en las investigaciones y desarrollo de nuevas tecnologías, el resultado será un empobrecimiento mayor de los países no desarrollados.